Rúa do Vilar Concha de Santiago Praza do Obradoiro Botafumeiro Pórtico de la Gloria Puerta Santa
 

La monumentalidad de Santiago de Compostela surge de la Catedral, obra maestra del románico y del barroco y punto final del Camino, que, consolidado desde la Edad Media, ha situado a la ciudad como uno de los grandes centros de espiritualidad del planeta.


El casco histórico de la ciudad es el espacio antiguamente protegido por la muralla. Su forma es almendrada e incluye uno de los conjuntos monumentales mejor conservados de todo el mundo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Santiago no es una ciudad con monumentos, sino una ciudad monumental. En ella, destacan las cuatro plazas que rodean la Catedral: las plazas del Obradoiro, Quintana, Platerías y Azabachería. Sigue por edificios emblemáticos próximos como el Hostal de los Reyes Católicos, el Colegio de Fonseca, el Pazo de Raxoi, San Martiño Pinario o San Paio de Antealtares y por sus calles porticadas como la Rúa do Vilar y la Rúa Nova.